Nos reunimos en torno a un tema esencial para la sociedad: la salud.

Durante el primer trimestre de este año, en Mente Abierta Comunicaciones las reflexiones sobre el trabajo colaborativo, la comunicación y la educación, se centraron en la salud como tema articulador; revisamos los aportes de diferentes proyectos y personas que los ejecutan. De esta forma, logramos entender el panorama actual en el que se desarrollan algunos procesos sociales donde la salud es protagonista.

Junto a Comunideas Colombia nos acercamos al trabajo del proyecto ConvivE y RedConvivE, estrategias de educación en convivencia familiar en entornos no escolares, en las que convergen la presencialidad y la virtualidad de manera dinámica y efectiva, en el corregimiento de Santa Elena (Antioquia, Colombia).

También conocimos el trabajo de  Equal Access International, una organización que combina los medios de comunicación con actividades de participación directa de las comunidades para informar, educar e inspirar a las personas, proporcionándoles las habilidades y herramientas necesarias para mejorar sus entornos y la calidad de vida.

 

 

Ambas experiencias enmarcan nuestros hallazgos en este tema y le dan validez a nuestra tesis, en la que sustentamos la comunicación como la capacidad humana de dar sentido a la realidad construyendo relaciones a largo plazo y habitando las fronteras que muchas veces se presentan como barrera para interactuar.

Este diálogo nos permitió entender la salud en su contexto más amplío: como una multiplicidad de procesos, resultado de condiciones biológicas, materiales, psicológicas, sociales, ambientales, culturales así como del sistema de atención en salud; es una oportunidad para pensarla desde las relaciones que tenemos en la cotidianidad y en nuestro entorno.

Cuando hablamos de entorno y cotidianidad, hablamos de participación y de la forma como nos acercamos y nos apropiamos de la realidad.  Según la Carta de Otawa, documento elaborado por la Organización Mundial de la Salud, durante la Primera Conferencia Internacional para la Promoción de la Salud, celebrada en Ottawa, Canadá, en 1986; podemos encontrar varios puntos a tener en cuenta sobre los procesos orgánicos de participación:

 


 

Es en este panorama donde ingresan las TIC para facilitar nuevos niveles de participación, aportar nuevas alternativas como estar en diferentes lugares, conectar con diferentes personas, acercar discursos que no se conocían y construir redes de pacientes.

Las comunidades han identificado herramientas digitales que conectan y permiten hacer algunas consultas, ampliando el margen de la comprensión para actuar.  Aunque muchas veces los profesionales se acercan a las comunidades con prejuicios y barreras imaginarias, cuando logran adentrarse en apertura, empiezan a significar las experiencias de todas las partes  y a apoyar sus procesos desde las necesidades emocionales que manifiestan de forma natural.

Los profesionales en comunicación y educación, no pueden quedarse solo con la idea de llegar a un contexto a compartir información o dar soluciones inmediatas. El papel de ambas es la búsqueda de su aporte estratégico, generar movilización donde se reflexiona conjuntamente sobre el  por qué y el para qué. Es decir, lograr motivar para así generar una conexión significativa con la idea.

 

La lectura del contexto es clave, ya que permite definir, de forma conjunta con la comunidad, cuáles son las estrategias apropiadas y conectadas con su entorno y sus problemáticas,  lo que, directamente, se convierte en un promotor de la participación y el empoderamiento. Por esto es importante lograr que las personas, desde el inicio, sean quienes propongan las acciones necesarias para  comprender y transformar sus realidades. De esta forma se logra trabajar de forma colaborativa.

No se hacen procesos educativos para cambiar al otro, se emprenden para sembrar una inquietud y lograr que la persona, a partir de esa información, se motive a generar cambios y a ver sus hábitos desde otra perspectiva. Esa es la finalidad de la articulación entre comunicación, educación y salud. Por eso, nos reunimos para conversar sobre su función en el fortalecimiento de los procesos formativos y comunicativos sobre salud, los cuales inciden directamente en la forma como la persona y las comunidades se apropian de su salud la cual abarca todas la áreas del ser y de la sociedad.

Conoce esta y otras reflexiones sobre el aporte que hacen las TIC a los procesos de educación para la salud en el registro del webinar que realizamos el pasado 26 de abril.

 

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